Y te encanta serlo.
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miércoles, 27 de julio de 2011
Niña
Princesa, no ocultes tu niñez detrás de palabras bonitas, en algún momento tiene que salir. En algún momento dejarás de morder manzanas envenenadas, y las cogerás tu misma del árbol. Deja de hacer creer lo que no eres. Nunca podrás ocultarlo, y cuanto más tiempo tardes en dejar ver quién eres, menos tiempo tendrás para macerar que eres. La niña que eres.
martes, 26 de julio de 2011
Todo bajo el cielo.
Alguna vez miraste las estrellas?. Pero no hablo de mantener los ojos bajo ellas un momento. Hablo de mirarlas de verdad. Hablo de sentarte. Sentir la tierra en la espalda. Eres parte del suelo, parte del mundo. Sentir tus raíces. Puntos blancos, simplemente. Poco a poco tomas consciencia de ello. Y las pones nombre: estrellas. Los intermitentes de un avión desvían tu atención, pero al momento ya empiezas a ver los mismos dibujos que cientos de culturas veían y daban un significado. Reconoces algunas, no sabes porque las conoces, pero la osa mayor, la menor, Orión, La cruz del norte, están ahí. Entonces te preguntas, ¿cual era la estrella polar?. Haces memoria, como se la reconocía, y tienes la idea de que será la que mas brilla. No estás muy seguro, pero una estrella fugaz hace olvidarte de eso. ¿Un deseo? Ver otra.
El suelo no esta ni frio, ni caliente. Que es lo que quieres. Estás solo, y, por una vez puedes decir que es mejor así. Piensas en viajes, en aventuras. Por mucho que viajes, siempre será el mismo cielo, pero con diferentes significados.
¿Que oyes?. En lo alto de una montaña se oyen muchas cosas y ninguna. Cárabos, chotacabras, el viento, un arroyuelo. Las estrellas no suenan, pero puedes imaginarte miles de sonidos provenientes de ellas. La luna no sale esta noche, mejor, así puedo verlas más claras.
Siente la tierra. Siente la paz. Olvídate de todo lo externo a esto. Todo lo que está lejos, está lejos. Ahora mismo solo eres tu, tu y la tierra moviendo lentamente. Aquí solo es el cielo lo que parece moverse.
Hierba. Grillos. Piedra. Tierra. Arbustos. Montaña. Cárabo. Agua. Altura. Brisa. Cielo. Manos. Párpados. Respirar. Negro. Puntos. Estela. Noche. Silencio. Paz.
lunes, 25 de julio de 2011
Muros de aire
Hay algo en el aire, no se lo que es. Se encuentra entre tu y yo. Es duro, porque no puedo atravesarlo. Me impide acercarme a ti, pero si puedo verte, como una carcel transparente. Le doy puñetazos, intento romperlo. No cede. No puedo rodearlo, por mucho que ande, siempre está ahí. Noto su presencia, me sigue a todas partes, solo desaparece cuando te marchas. Tal vez sea una burbuja que no puedo romper. Tal vez me este protegiendo. Tal vez solo quieren evitar que roce tu piel.
Y se me olvido el tacto.
Ahora no. Ahora.
No me dejes ahora. ¿Cuanto?. Un minuto. No se aprovechar un minuto, no lo hagas. ¿Qué aire respiro?.¿Qué viscera me arrancas?. ¿Qué momento recupero del pasado y lo destrozo?. No quiero que te acerques a mi, porque para eso, antes tendrías que haberte alejado. ¿Qué espacio tengo?¿a que te refieres con eso?¿qué es lo que se han perdido mis ojos?.Arráncame los brazos, no los necesito. Quiero los tuyos, abrázame con ellos. ¿Qué reflejo? No veo nada. No oigo nada. Si, espera, un corazón latiendo. No pares, por favor, no lo hagas. Quiero conocer mi presente. Quiero saber si puedo vivir sin calor. Deja las velas encendidas, verte es lo único que me queda.
Amaina, más despacio. El tiempo no parará ahora, nosotros si. Fúndete, quédate conmigo. ¿Que silencio?¿que no entiendes?. A que llamas amor si no sabes lo que significa. Equivocado el diccionario. Espera, no te levantes. Quédate tumbada, desnuda. El tiempo ya puede detenerse.
domingo, 24 de julio de 2011
Amy es odiada en Noruega.
Noruega. Atentado terrorista. Unos cuantos muertos y lo primero que se piensa: Al Qaeda.
Noruega. Poco después un fundamentalista ultra católico junta a unos cuantas personas, en su mayoría menores de edad y los fusila sin ningún tipo de escrúpulo. Muchos de ellos se refugian en bajo cadáveres de sus compañeros para poder salvarse. El asesino van rematando a los caídos.
Noruega. El genocida es atrapado y dice que quiere ser recordado como el mayor asesino después de Hitler. Cerca de 90 personas muertas en unas horas.
De verdad te crees que me importa Any Winehouse?
Hace unos días, Ortega Cano conduce borracho en un todoterreno, se estrella de frente con otro coche y mata a su conductor. Después de varios días ingresado en un hospital, sale por la puerta grande y es aplaudido por una muchedumbre.
Puede que haya dejado una viuda y unos hijos, pero... a quien le importa? Un torero famoso puede matar a quien plazca ya que, vivimos en un pais de idiotas. Y los idiotas pastan. Pastan de telebasura, mierda, sensacionalismo, más mierda, cotilleos. Aguanta como un camello, que los leones andan cerca.
Nunca Nietzsche había tenido tanta razón.
viernes, 22 de julio de 2011
El barrio
Le doy la espalda al rey, y empiezo a callejear. Estreched, hace rato que no pasa un coche, y se agradece. El ruido constante siempre estará, pero a lo lejos. Distraído, no ando, solo muevo los pies, uno después del otro. Esa calle me llama la atención; una pared grande de ladrillos que han visto caballeros de capa y espada, milicianos y putas. Soldados que se aventuraban cada vez que doblaban una esquina, o atravesaban las sombras que había entre farolillo y farolillo. Rojizos, como la sangre que habrá sido derramada no muy lejos de aquí. Cuestas adoquinadas, con piedras que conocen bien tanto el traqueteo de los carros, como el roce del neumático, amigas de las pezuñas de los caballos ahora echan de menos aquellos tiempos menos pesados. Balcones que han visto a amantes cantando a las damas que se emocionaban sobre ellos, y que después, han aguantado cuerdas atadas a ellos para que el amor pudiera cerrarse. Bajo la cuesta. Calle Segovia, el acueducto queda a mi derecha. Llego a una plaza ancha ocupada en su mayoría por las terrazas de los bares que las rodean, pero me apetece más meterme por una calle colindante. Es estrecha, y al fondo hay una pared de una iglesia y una torre de campanario, es perfecta, y nunca la había visto antes. Empiezan a aparecer las corralas, algunas ajardinadas, otras con fría piedra aguantando lluvia, sol y deseando ver las estrellas cuando la luz no lo impide. Unos azulejos dan nombre a una calle:"Calle de la pasa", junto con un dibujo de unas uvas. Una taverna vasca, un hombre cuidando la entrada a su tienda y una pareja agarrada de la mano. Empiezo a descender otra vez. Se multiplican los ancianos en las puertas de las tiendas de antigüedades. Acento argentino, un hombre con una guitarra, el aire está cargado de algo de falsedad bohemia, y algún artista sincero. El teatro, el mercado y tiendas de chinos, y por supuesto, la croquetería (32 tipos de croquetas!!). Quiero llegar a la paralela. Esta calle no es tan triste el resto de los días que no son domingo. A mi me gusta. Sustituimos los cascos militares por sacos de dormir. Ya he llegado a Fotocasión.
¿Y tu dónde vives? Vivo en La Latina.
(algún día)
miércoles, 20 de julio de 2011
El deber de respirar
Había una vez un pais, no muy lejos de aquí, en el que estaba prohibido dejar de respirar. Todos sus habitantes se veían obligados a respirar bajo castigo legal, ya que así lo ordenaba su constitución. Todos aquellos que se negaban a hacerlo se les desterraba a un pais en el que esta ley no era vigente. No era un pais muy feliz. Era rico, sin duda, prospero, y todo el mundo vivía, trabajaba e intentaba disfrutar del ocio que podían tener, siempre que, respetasen la norma fundamental del estado.
Un día, un niño paseaba junto a su abuelo. El niño, cansado de respirar le preguntó.
- Agüelo, ¿porqué tengo que respirar siempre? ¿Porque no puedo dejar de hacerlo? Me duele la nariz, y no me gusta ver como mi pecho se infla y se desinfla todo el rato.
Su abuelo le contó que no podía hacerlo, porque así lo ordenaba su antigua constitución, por la que muchos habían muerto en una guerra, en tiempos ya pasados, y que ahora, había que tener respeto y agradecer el tenerla. El niño, no entendió estas palabras, e insistió.
- Pero, agüelo, ¿quién murió por ese libro? ¿quién lo escribió? ¿y porqué tenemos que hacer lo que dijo?
El abuelo, nervioso, le volvió a contar la misma historia, pero con distintas palabras. Le dijo que fue escrito por el deseo de muchos que se defendieron de los que no querían que respirar fuera obligación, y que como perdieron, así se hizo. Terminó hablando del deber que es amarlo y jurarle fidelidad, y de la suerte de tenerlo, ya que otros paises no lo poseian y sus habitantes podían dejar de respirar en cualquier momento.
El niño no estaba contento, pero cayó tras un montón de preguntas que no fueron contestadas.
Esa noche, el abuelo llegó a casa, cenó, como todos los días, encendió el televisor, y tras un montón de anuncios de medicamentos contra el resfriado y caramelos de eucalipto, dejó de respirar.
El niño lo encontró al día siguiente. Seguía sentado en su sillón con el televisor encendido, pero con una diferencia. Ahora era ilegal.
El niño no se alarmó. Se quedó tranquilo a su lado, cogiendo su mano sin vida y le dijo:
- Agüelo, ¿tu también has muerto por el libro sagrado?
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