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jueves, 8 de septiembre de 2011

Tierra

Esta es la tierra. La conozco. A veces más arenosa, a veces más recia. A veces te hundes, si la lluvia ha querido escuchar el sonido de las gotas chocar con ella. ¡Y huele tan bien! Hay veces que es asfalto negro que quema al calentarse por el sol, astro que inaugura las calles todas las mañanas. Ver como las sombras perecen y los edificios se van haciendo más pequeños.
Esta es la tierra. Nos conoce. Se ha visto tintada de rojo. Guarda millones de cadáveres en su interior. Ha hablado con el soldado, ha compartido sus últimas respiraciones y le ha preparado un lecho eterno. Ha visto levantarse sobre ella enormes castillos de piedra construidos por reyes e, inocentes castillos de arena levantados por niños. Ha visto como su piel era perforada y su cabello talado. Siente las colillas apagarse sobre ella. Siente cada pisada, cada caída. Nos siente. Pellizcamos al que solo quiere caricias.
Esta es la tierra. La conocemos. Hemos huído cada vez que escupía fuego y rocas, la hemos maldito cada cosecha desgraciada, y hemos agradecido cada centímetro de hierba verde. Hemos subido a lo más alto que nos ha permitido, para verla en su enormidad. Hemos tocado con los dedos lo más profundo, donde la tierra se oculta bajo el agua. Hemos penetrado por sus venas, y hemos visto aquello que nunca podríamos haber imaginado. Hemos visto lágrimas de roca. Hemos visto enormes acantilados en medio del desierto. Hemos visto la vida donde solo existía muerte. Creemos en la tierra y explotamos la tierra pero, no sentimos a la tierra. Ocupamos la tierra pero no vivimos en ella.

Os dejo unas fotografías de Stephen Alvarez.




Y del grandísimo Yann Arthus Bertrand





Recuérdalo siempre.
La tierra no es del hombre. El hombre es de la tierra.

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